La entrega a lo mejor de la música comenzó con "Hello" interpretada por la británica quien se hizo de los premios más importantes de la entrega.

A las 10 en punto comenzó la entrega a lo mejor de la música. La encargada de abrir la noche fue Adele . La británica se apoderó del escenario, en busca de una revancha por los problemas técnicos que tuvo en la edición pasada, y cantó "Hello". Con toda la potencia de su voz y una puesta minimalista, Adele demostró porqué es una de las favoritas. Acto seguido apareció el rey del karaoke que se transformó en el host ideal para la entrega 59 de los premios, que tuvo lugar en el Staples Center de Los Angeles. Con su toque cómico, James Corden fue parte de una coreo que "salió mal", después se animó a rapear e insinuarles a los invitados que disfruten de la fiesta "porque esto es lo mejor y con Trump como presidente no sabemos qué vendrá después". Con un solo zapato y divertidas muecas, el actor se ganó los aplausos del público.

El primer premio, presentado por Jennifer Lopez, fue para Chance de Rapper, quien agradeció a Dios y se convirtió en ganador en la terna "mejor artista nuevo".

La estatuilla a mejor interpretación a dúo pop fue para Twenty One Pilots por "Stressed Out". Con su estilo disruptivo, el dúo agradeció el premio sin pantalones y en medias. Arriba, vestidos de moño, abajo, en ropa interior.

David Bowie se llevó un premio a mejor canción rock por "Blackstar" (pero no era el único reconocimiento, antes de la ceromonia ya había vencido en otras categorías y se llevó un total de 5 estatuillas). Lukas Graham y Kelsa Ballerini unieron sus voces y cantaron "7 years old" y "Peter Pan", una combinación de sus dos temas. La madre presentó a Beyoncé. Embarazada de mellizos, apareció vestida como princesa. En ropa interior, con una capa amarilla, la cantante -nominada en nueve categorías- interpretó "Love Dorught". Con efectos visuales, que hicieron de la puesta algo lisérgico, Beyoncé cantó recostada boca arriba de una silla, mientras las bailarinas hacían pasos a los costados de la pasarela.

Corden trajo su auto, en realidad una réplica en cartón, al teatro e invitó primero a JLO a cantar con él. Y de a poco se fueron sumando más artistas, quienes se divirtieron con la iniciativa del rey del karaoke. "That`s what i like" fue el tema que Bruno Mars cantó. Al que le siguió un gran despliegue de Katy Perry con una canción recién estrenada "Chained to the rhythm".

Homenaje a George Michael, por Adele. La británica entonó "Fast love" de su colega, quien murió en diciembre pasado. Con imágenes del cantante de fondo y la voz de Adele todo parecía ir bien, hasta que la rubia pidió volver a empezar. "Lo siento pero tengo que volver a empezar, me equivoqué", dijo. Y se sumergió de cero en el tema. Apenas terminó, no pudo evitar las lágrimas y fue aplaudida por el público. Chance The Rapper se hizo de un nuevo premio, en esta oportunidad a "mejor álbum de rap".

Luego llegó una de las performances más esperadas:Lady Gaga y Metallica. La chica rebelde del pop se convirtió en metalera en "Moth into flame". El problema es que la voz de James Hetfield no se escuchaba. Aunque él solucionó el tema técnico yendo a cantar junto a Gaga. Lo que lo hizo más entretenido. Vestida con tachas, cadenas y una remera de la banda, la ídola pop bailó delante del fuego y terminó lanzándose al público. Para que quede claro que en los Grammy también hay rock pesado.

A comparación de otras premiaciones casi no hubo referencia al gobierno de Donald Trump, aunque al final de la actuación del grupo A Tribe Called Quest, su cantante exclamó "Resistan resistan, resistan". Por su parte, Katy Perry también quiso dejar un mensaje, al terminar su actuación se veía un brazalete con el lema "Persist" y se oyó un grito de "¡No al odio!" sobre la primera página de la Constitución estadounidense.

Más allá del exabrupto en el homenaje a George Michael, Adele ganó el premio a canción del año por "Hello". "Me quiero disculpar por las malas palabras, no quise ofender a nadie. Muchas gracias por este premio", dijo la cantante. Más tarde volvería a recibir premios (a mejor grabación y álbum del año). Desbordada de felicidad, Adele no sólo recordó lo difícil que fue reencontrarse con ella después de ser madre sino que le dedicó unas cálidas palabras a Beyoncé, quien lloraba desde el público. "Aprendí todo de Beyoncé, siempre la voy a querer", lanzó Adele, quien se consagró como la gran ganadora de la noche dejando muy atrás a Beyoncé.

Antes, un tributo a Prince. El símbolo que tomó como nombre a Prince iluminaba todo el escenario. "Los desafío a quedarse sentados", lanzó el presentador. El funk nuevamente se hizo presente en el escenario con The Time, banda de la cual formó parte Prince. Luego fue el turno de Bruno Mars, quien con pañuelo blanco, al igual que la guitarra y chaqueta negra brillante, le puso rock con su versión de "Let´s go crazy".

 

Fuente: www.lanacion.com.ar